Convertir audio

Arrastra uno o varios archivos de audio, o un video, y elígeles el formato y la calidad. La conversión ocurre en tu navegador: nada se sube y no hay límite de tamaño artificial.

Se procesa en tu dispositivo. No se sube nada.

Arrastra tus archivos aquíToca para elegir tus archivos

o haz clic para elegirMP3, WAV, OGG, M4A, FLAC, MP4 · hasta 20 archivos

Paso a paso

Cómo se usa

  1. Arrastra tus archivos de audio al recuadro o haz clic para elegirlos. También sirven los videos: se toma su audio. Puedes cargar hasta 20 a la vez.
  2. Elige el formato de salida y la calidad. Debajo verás cuánto pesaría el resultado antes de empezar.
  3. Si lo necesitas, abre «Más opciones» para cambiar la frecuencia, pasar a mono, normalizar el volumen, recortar el inicio y el final o poner título y artista.
  4. Pulsa «Convertir audio», escucha el resultado y descárgalo. Si convertiste varios, se descargan juntos en un ZIP.
FAQ

Preguntas frecuentes

¿Mis archivos de audio se suben a algún servidor?

No. La conversión se hace dentro de tu navegador, con la potencia de tu propio dispositivo. Los archivos nunca salen de él, así que puedes convertir grabaciones privadas con tranquilidad.

¿Qué formatos puedo convertir?

Puedes cargar MP3, WAV, OGG, Opus, M4A, AAC, FLAC y WebM, y también videos MP4, MOV, MKV o WebM para quedarte con su audio. Formatos antiguos como WMA, AMR o AC-3 no los puede abrir ningún navegador. La salida es MP3, WAV, OGG (Opus), M4A (AAC) o FLAC. M4A y FLAC funcionan en cualquier navegador moderno: si el tuyo no los trae, se descarga un codificador pequeño la primera vez. OGG depende de tu navegador, y la página te avisa si no puede crearlo.

¿Qué calidad de MP3 conviene elegir?

Para música, 192 kbps suena muy bien y pesa poco; 320 kbps es la máxima y solo se nota con equipos muy buenos. Para voz, como podcasts, clases o notas de voz, 64 o 96 kbps alcanzan y el archivo queda pequeño. Los MP3, OGG y M4A se crean con tasa de bits constante (CBR): el peso es proporcional a la duración y a los kbps que elijas, sin sorpresas.

¿Se pierde calidad al convertir?

Convertir a WAV o FLAC no pierde nada respecto al audio original. MP3, OGG y M4A comprimen el sonido con pérdida: con 192 kbps o más la diferencia casi no se nota. Ten en cuenta que pasar un MP3 a WAV no devuelve la calidad que ya se perdió: el archivo solo pesa más.

¿Puedo convertir varios archivos a la vez?

Sí, hasta 20 por vez. Cada uno se convierte con los mismos ajustes, ves su progreso y los puedes descargar por separado o todos juntos en un ZIP.

¿Hay límite de tamaño o marca de agua?

No hay marca de agua ni límite artificial. Puedes cargar archivos de hasta 4 GB cada uno; el límite real es la memoria de tu dispositivo, así que con audios muy largos en WAV puede ir más lento o fallar. En ese caso, elige MP3 u OGG.

Qué formato elegir

  • MP3: el más compatible. Funciona en cualquier reproductor, teléfono y auto. Es la mejor opción si dudas.
  • M4A (AAC): suena algo mejor que el MP3 con el mismo peso y es el formato de Apple.
  • OGG (Opus): muy eficiente para voz y música, ideal si el peso importa.
  • WAV: sin compresión y sin pérdida. Sirve para edición, pero un minuto pesa unos 10 MB.
  • FLAC: sin pérdida y más liviano que el WAV. Ideal para guardar música con calidad de estudio.

Más de un archivo, más control

Con un solo archivo puedes recortar el inicio y el final y escribir el título, el artista y el álbum. Con varios, todos se convierten con los mismos ajustes y se entregan en un ZIP. Si un video trae varias pistas de audio, por ejemplo en distintos idiomas, puedes elegir cuál convertir.

Sobre los codificadores

Los MP3 se crean con un codificador basado en LAME, compilado a WebAssembly (licencia LGPL). Si tu navegador no sabe crear M4A (AAC), se usa el codificador AAC de FFmpeg, también en WebAssembly (licencia LGPL), y los FLAC se crean con libFLAC (licencia BSD). Cada uno se descarga solo cuando eliges ese formato y se ejecuta en tu dispositivo.

Actualizada el 1 de octubre de 2026